IMPOSIBLE OLVIDAR (Proce54-55)

Por Everardo Monroy Caracas

statue-sdf-neigeVerlo ahí, bajo un manto de nieve y sin tiritar, te produjo tristeza. Tal vez dormitaba, porque era indiferente a su entorno. Seguía sentado y de espaldas sobre el muro de entrada a la estación del Metro Jean Talón.

La gruesa chaqueta con capucha apenas permitía descubrir su rostro de ermitaño. El vaho que arrojaba como locomotora confirmaba que continuaba con vida. Era ignorado por los transeúntes que daban tumbos sobre los montículos de nieve sucia.

El cuenco de las monedas en realidad era un helado blancuzco sin ser paladeado. Ni como aportar tu coima, como llaman a la limosna los raramuris mexicanos.

Los lunes debes dejar tu departamento para allegarte de Maseca y dos frascos de salsa verde, importada de Colombia. El lunes 19 de febrero no fue la excepción. Sin embargo, al comprobar que el vagabundo era el mismo guerrillero que conociste en las montañas de Antioquia y con el que compartiste los patacones de plátano verde y las croquetas de yuca. Ahí, ambos olvidados en ese maremoto de sonidos y fragancias de yerbajos y pinares carcomidos por la metralla.

Nunca quisiste conocer su nombre y el llamarlo camarada Ramiro nada significaba en tu paso por las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Ahora era distinto. El exilio ha borrado tu miedo e intentas pasar desapercibido entre tus vecinos y compañeros de trabajo.

Prefieres dejarlo dormir, narcotizado por los excesos de whisky, y continuar tu marcha. Ni como ayudarlo.

LEA: proce2154 Y proce2155

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s