EL CHACUACO

Por Everardo Monroy Caracas

polvos ajenosTienes que hacer talacha para no rendirte y sobrevivir. Lo de menos es deslizarte por cualquier banqueta congelada y caer en algunas ocasiones. La ciudad es un riñón invernal infectado por insectos de dos patas.

Hay profundos silencios humanos, pero pensamientos intensos. Quienes hablan lo hacen por Internet y a solas, no importa que el chino del rosario de madera siga orando durante el trayecto del autobús o dormite la mujer musulmana, mientras su hijo, desde la carriola, la observa con detenimiento, sin soltar su pequeña mamila.

Es un día como todos, en estas fechas de frio, y te das cuenta que hoy es miércoles 28 de febrero o Février: el mes dejará de existir y entrarás a otro tramo de la vida, con distinto nombre y clima.

No dejas de sonreír, aunque ocultas parte de tu rostro cacarizo con un sombrero tejano, porque has recibido, a través del servicio postal, las dos revistas editadas en México que tanto le gustan a tu abuelo. El pobre viejo tendrá un poco de relajamiento ante la mirada inquisidora de la enfermera encargada de bañarlo antes de dormir.

El domingo le llevarás ambas revistas y su paquete importado de cigarrillos Raleigh.  Le molesta que le recuerdes lo de su enfisema pulmonar y su posible muerte antes de que concluya el año.

—Ay Toribio –te susurra con esa voz cavernosa, de fumador empedernido—, tú crees que me interese cuidarme a estas alturas de mi vida… En marzo cumplo noventa y tres años…

LEA: proce2156, 2018-02-27 TV Notas Mx

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s