LA LLAMADA

Por Everardo Monroy Caracas

polvos ajenosI

—Señor gobernador, un gusto escucharlo, gracias por devolverme la llamada…

—No tiene por qué darme las gracias, entiendo su problema y déjeme ayudarlo.

—Se lo agradecería de por vida… No he logrado obtener el contrato de las dos clínicas que van a construirse en la parte sur de la entidad…

—Me lo explicó mi esposa a detalle y no dudo que usted será el beneficiado. Nos gusta orinar sin bacinica, licenciado y salpicarnos un poco. ¿No lo cree?

—(risas) Sí, señor gobernador, lo hablamos y estoy de acuerdo que mi propuesta original tiene que ser modificada. Cada clínica tiene su propio costo por la dificultad de trasladar los materiales…

—Tampoco de eso se preocupe… El cabrón del presidente municipal nos apoyará con los materiales y de esa manera lo metemos al ajo y todos felices…

—Es algo que no había dimensionado, señor gobernador y su esposa parece que me orientó sobre ese imperdonable error que iba yo a cometer…

—Dirá pendejada, licenciado, pero todo tiene remedio. Ya lo hablaremos cuando regresemos de este puente vacacional. Mi esposa lo volverá a contactar para ponernos de acuerdo para el inicio de las obras.

—Le informo, señor gobernador, que alguien de la contraloría del estado me dejó un mensaje en la contestadora de mi oficina…

—Son solo formalidades, no se preocupe… Mi esposa es quien tiene bajo su responsabilidad lo de las clínicas…

—Me tranquiliza, señor gobernador… gracias, buenas noches y que Dios me lo cuide.

II

Dialogo telefónico entre el gobernador y un ahijado que estudia en Paris. Sábado 16 de enero. 23:39 PM.

—Quihubule ahijado, qué milagro…

—Preocupado, Padrino con lo que ocurre en tu gobierno… Caray cuanta violencia, muchos ejecutados y ahora con esto de los nuevos muertitos…

—Es algo normal, son tiempos de cambio… Ahorita todo mundo quiere sacar raja del asunto… le apuestan a la ingobernabilidad…

—Ya lo creo Padrino, pero no puedes negar que en tu estado hay mucha jodidez y tolete de parte de los militares y policías. Toda protesta la quieren resolver a balazos…

—Me sorprendes, ahijado… espero que en Paris no te estén volviendo comunista…

—Que va, Padrino, usted me conoce… Pero mi estado jamás ha salido de la pobreza y algo pasa con los gobiernos… y aclaro que usted es un buen gobernador…

—Hay mucho güevón y envidia en la mayoría de las comunidades rurales. No trabajan, pero desean la fortuna del que trabaja mucho. Y desde el gobierno de Cárdenas los hemos acostumbrado a regalarles todo. Ese es el problema.

—Pero acá una televisora pasó un reportaje de cómo las tierras de los indígenas es robada por las empresas madereras y que cuatro minas extranjeras ya les contaminaron sus ríos y mantos acuíferos…

—Pura propaganda comunista, ahijado, no hagas caso. Espero que La Sorbona no te esté ablandando el cerebro…

—Le hablaba también Padrino para informarle que por allá pasaré el año nuevo y le explico a detalle sobre el departamento que quiere comprar en Paris, hay uno precioso por la plaza Du Tertre… Ahí le explico cuando le dé el abrazo Padrino

—Está bien, está bien… gracias por apoyarme… nos vemos pronto ahijado y cuídate… te mando mi bendición…

—Gracias Padrino y salúdeme a mi madrina y a sus hijos que ya tengo muchas ganas de verlos…

III

Diálogo por teléfono entre el gobernador y su secretario de Bienestar Social. Martes 5 de enero. 3: 15 AM.

—¡Señor gobernador!

—¿Qué chingaos pasa, eh?

—Le hablo porque tembló en una parte del estado y se cayeron varias casas de la capital…

—¿Y qué cabrones quieres que haga? ¿Que deje la cama y también detenga los temblores?… No sea guey, mi secretario…

—Es mi obligación ponerlo al tanto, señor gobernador…

—En vez de andar de chismoso, reúnase con los presidentes municipales y póngase a sus órdenes, usted es el secretario de Bienestar Social… además, ¿quién le dio el número telefónico de Rita?

—hablé con su hermano y por la gravedad del asunto, tuve….

—Ese pendejo de mi hermano sabe que un día me puede meter en problemas con su cuñada… Ella supone que estoy en Alaska, en una fábrica de hielo interesada en exportar agua del Yukón… ¿Hubo muertos?

—Así es, pero ya se está dando el apoyo necesario a los feudos, señor gobernador…

—Yo regreso el lunes y no pasa nada…Tenemos ejército y marina para cualquier desastre mayor… y no chingue, secretario, son las tres de la mañana…

—¿Quién es, corazón? (se escucha una voz femenina).

—Nada, nada importante y no necesitas taparte las chichis estamos solos… —y al secretario—: ¿algo más, secretario?

—Es todo, señor gobernador y ahí disculpe por interrumpirlo…

—Sí, me interrumpió… y nos sea pendejo

IV

Diálogo telefónico entre el gobernador y el empresario S. Lunes 4 de enero. 22: 32 PM.

—Gobernador, espero que todo este desmadre no altere nuestros compromisos..

—No, Ingeniero. El estado sigue su marcha… Si en tres días, como ocurre con la enfermedad, no se rompe el orden social, hay solución. Lo que no mata, fortalece…

—–Muy bien, gobernador… No quisiéramos iniciar el año con retrasos en la inversión, porque estamos hablando de más de ochocientos millones de dólares…

—Los contratos se respetan, ingeniero. Ya el congreso y los ayuntamientos aprobaron la ley de asociaciones y ustedes tienen el aval de mi gobierno…

—Un favor más, gobernador. No queremos nada con ese guey de la contraloría o recibiendo visitas de diputadetes muertos de hambre, principalmente de su partido, que no tienen llenadero…

—¿Por qué me lo dice, ingeniero?

—Porque seguramente alguien cercano a usted les da nuestras referencias y prácticamente vienen a ofrecernos protección, concretamente algunos diputados de mierda

—Entiendo, entiendo… Espero me proporcione usted los nombres y hablo con ellos. Desgraciadamente son tiempos preelectorales y quieren hacer su cochinito para patrocinar sus campañas…

—Que trabajen los guevones o que tengan visión empresarial y no de pedinches muertos de hambre…

—Muy bien ingeniero, ¿algo más?

—Nada gobernador, gracias por el coñaquito, esa botella Louis XIII de Remy Martin no tuvo madre…

—Siempre recuerda uno con afecto a los amigos… Buenas noches, ingeniero y estoy a sus órdenes…

V

Diálogo telefónico del gobernador con su amante. Jueves 12 de febrero. 14: 23 PM.

—¿Si?

—Yo soy, cachorrito, ¿cómo estás?

—Cansado, muy cansado… intentado salir bien librado de esta bronca..

—Lo sé, lo sé… anoche me tomé una copa con la esposa del secretario y me puso al tanto de lo que pasa… Todo mundo te traiciona… te están dejando solo, cachorrito…

—Yo lo he hecho y entiendo su comportamiento… Lo importante es que cuidan la investidura del gobernador, y claro, el dinero que les da mi tesorero, por lo que primero se pelean entre ellos antes de traicionarme públicamente…

—¿Y qué piensas hacer?

—Ya sondeé a la gente de la federación, a gente cercana al presidente, y están esperando que meta a la cárcel a dos o tres de la tropa y después sacrifique a uno de los míos…

—¿Con cárcel?

—No, inhabilitarlo en el servicio público y en cualquier aspiración política que tenga… tal vez cinco o seis años…

—Ah, pero no cárcel…

—No, corazoncito, porque sería ingenuo pensar que haya ordenado tal barbaridad… Pero los errores, por omisión, también se pagan, ni modo…

—¿Te comiste la paella que te envié a tu despacho?

—Sí, muy rica, me acordé de nuestro viaje a Sevilla, cuando era diputado federal…

—Ni me lo recuerdes, que por poquito tu mujer nos descubre por el hocicón de tu ex secretario particular…

—Si, si… Bueno, hoy hago una gira por la costa, voy a entregar la pavimentación de unas calles y tal vez por allá me quede este fin de semana… De regreso te busco y me acompañas a la ciudad de México, donde te tengo una sorpresa… Okay, corazoncito…

—Ya sé, quieres estrenar el calzoncillo Armani con trompa de elefante que te regalé… (risas)… Muy bien, cachorrito mío… cuida ese corazón cachondo, porque me moriría de tristeza si te pasa algo…

VI

Dialogo telefónico entre el gobernador y el senador P. Martes 5 de Marzo. 22: 09 PM.

—Senador, aguardaba su llamada…

—Señor Gobernador, si no fuera urgente, jamás lo molestaría…

—Por el contrario, gracias por acordarse de los amigos… Dígame en que puedo servirle…

—Señor gobernador, me he enterado que en tres o cuatro días se abre la convocatoria para elegir a la empresa que obtendrá el contrato de las tratadoras de agua potable de la capital del estado…

—Bueno, en realidad, es para una de las regiones del estado, senador… concretamente del centro y hablamos de nueve municipios…

—Usted sabe, gobernador que antes de ser político tengo una compañía de capital variable que comercializa maquinaria pesada, principalmente importada de Holanda y Japón, y además entra también en el ramo de la construcción…

—No le veo problema, senador. La obra pública en mi gobierno es una prioridad y su experiencia es bienvenida…

—Espero no alterar sus planes, gobernador…

—En lo absoluto. Yo estaré en la ciudad de México y lo hablaremos, senador… prefiero hacerlo personalmente.

—Cuando usted lo disponga, gobernador…

—Mi esposa se pondrá en contacto con usted para orientarlo sobre algunos detalles en la firma de los contratos…

—Entiendo…

—Nada extraordinario, ya lo verá. Es para que se allane mejor el camino del inversionista o el prestador de servicios… recuerde que el gobernador no es todo… hay que lidiar con los ayuntamientos, que muchas veces son un dolor de cabeza, pero mi costilla le informará sobre cómo enfrentar estos inconvenientes, solo necesitamos una ayudadita de ustedes… ¿Me entiende, senador?

Más claro ni el agua… Bien gobernador, buenas noches… y estaré a la espera del llamado de su señora esposa…

—Buenas noches, senador… y estoy a sus órdenes… ¡Ah! y felicidades por su reciente nombramiento en la comisión instructora para el caso de los desaparecidos…

—Le aclaro, gobernador, que no hay ninguna alusión a su persona…

—Estoy enterado, no se preocupe, senador… fue un asunto de narcotraficantes…

—Y de servidores públicos corruptos, como los hay en todo el país… pero hasta ahí llegan las indagaciones… Bueno, lo dejo trabajar gobernador…

Es usted mucha reata, senador, buenas noches…

VII

Dialogo telefónico entre el gobernador y el procurador general de justicia. Viernes 1 de junio. 6: 29 AM.

—¿Diga, señor gobernador?

—Oye procurador, bájale tantito a tus declaraciones en la prensa… Ya hablé con los amigos del partido de enfrente y están prestos en aceptar que el burro del presidente municipal pase unas buenas vacaciones en la peni…

—¿Seguro, señor gobernador?

—Por lo pronto, la cabeza principal ya come de mis manos, cuando lo saquen de su partido, ya tiene chamba en mi gabinete. Los diputados, después de la maiciada de mayo, están puestecitos para lo que venga…

—Bueno, usted sabe que yo solo soy un modesto soldado, señor gobernador…

—No se haga guey, mi procu, usted no da paso sin huarache… Usted puede repetir en el congreso o lo regreso al ayuntamiento… Usted escoja el tamaño del pastel, pero hay que bañarse en regadera, no lo olvide… Todavía tengo a ocho primas y once sobrinos fuera del presupuesto…

—(Risa) Disculpe que me ría, señor gobernador, pero es de los nervios…

VIII

Diálogo telefónico del gobernador y un alcalde. Sábado 15 de diciembre. 17: 26 horas.

—Mi presidente municipal, queridísimo compadre, ¿qué dicen esas preciosas playas con sus mujeres?

—Saludándote compadre y recordándote que no te olvides de ponerme en la lista…

—Caray, compadre, el asunto está muy presionado… Hay un exgobernador que quiere; también un excandidato a gobernador y el cachorro del viejo cacique que tú ya sabes…

—Pero compadre, la gente está conmigo… No me fue mal en la reciente contienda…

No se pase de vivo compadre, usted sabe que el partido se mueve con las fuerzas vivas de cada municipio… Así le pongamos un burro de candidato lo apoyan si la orden es desde arriba…

—Compadre, compadre, por los viejos tiempos… Échame el hombro y no soy de los que olvidan… Acuérdese que viene el asunto de las concesiones para el tratamiento de agua potable…

—Lo único que le puedo prometer, compadre, es ponerlo en la lista y tratar de decirle a un cuate de la encuestadora que no lo trate mal… Hasta ahí para no echarme algunos alacranes encima…

—Muy bien compadre… y lo espero el próximo fin de semana… Hago una fiestecita privada en mi rancho… Ni se le ocurra traer a la comadre…

—(risas)… Soy medio menso, pero voy a misa… Ahí te encargo a la ucraniana para que me acabe de criar… (risas)… Un apretón de huesos, compadre y besos a la familia…

IX

Diálogo telefónico entre el gobernador y el presidente del Congreso del estado. Domingo 16 de diciembre. 14: 45 PM.

—Mi gobernador, a sus órdenes…

—Cómo está mi chingón lider… Primero lo saludo y después el reclamo: me debe una visita en mi rancho… Me acaban de traer unos langostinos del Caribe, enormes…

—Soy su rehén… a sus órdenes, mi gobernador…

—Oye, este asuntito ya destrábalo… No hay vuelta de hoja: el malo de la película es el pendejo del alcalde…

—Pero su procurador es muy estúpido, mi gobernador, perdone que se lo diga… Cómo es posible que interrogue a los detenidos a través de un testaferro que tiene antecedentes de torturador y es tan bruto que cada detenido se contradice…

—Mi presidente, a quien chingados les interesa la verdad, en este pinche estado de ignorantes… El estado está hasta la madre de violencia y hambre y lo único que nos queda es darles mendrugos y futbol a estos miserables… Metérselas sin salivita para que no les duela…

El legislador festeja el comentario con una carcajada y corta la comunicación telefónica.

X

Dialogo telefónico del Procurador y un agente de seguridad. Domingo 16 de diciembre. 23: 15 horas.

—¿Y ahora qué hacemos procurador?

—Ah chinga, ¿me ves la cara de adivino?

—Digo, porque estos gueyes ya cantaron todo y uno de ellos ya culpó hasta a su abuela… ¿Si quiere también la detenemos? porque siembra mota la cabrona…

—No, mejor tráiganse al comandante de la policía y trabájenlo… póngalo de enlace…

—Usted es muy reata, jefe… muy reata… Por eso lo quiere la gente y será presidente municipal, ya verá…

—¿Y por qué chilla tanto El Fantasmita?

—Es que se le pasó la mano a El Pingüino, mi procu… le quebró una costillita… cosas del oficio…

HEMEROTECA: Memorias de una infamia – Lydia Cacho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s