BUENA CONDUCTA

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—Ya lo velé, ya lo enterré… Cada quien en su recámara y ese fue el trato…Y tendrá que dejar la Congregación.

—Bien por ello mucura ¿y ahora qué viene?

—¿Mucura? ¿Qué es mucura?

—Una palabra guatemalteca. Así llamamos los chapines a las mujeres…

—Tengo que seguir mi vida, recuerda que estamos en Canadá y soy quebequés…

—¿Dejas la Congregación?

—No, por el contrario, me integraré con mayor ánimo a los trabajos pastorales para ayudar a los migrantes de reciente arribo… ¿Y a ti, como te fue? He pensado mucho en lo que hablamos la última vez.

—Todavía ando medio choco, pero todo camina favorablemente. Ya conseguí un cuarto en el arrondissement de Notre Dame de Grâce. Me ayudaron los mexicanos, Martín y Susana…

—Grandes hermanos, Dios los bendiga… El barrio por desgracia no es el mejor, pero espero que vivas ahí temporalmente…

—No te preocupes, a caballo regalado no se le ve el diente… Y yo también he pensado en ti y lo que hablamos en la sala, te lo digo de corazón…

—Me sirvió de mucho ese encuentro, me abrió los ojos ante un hecho que no es bueno para mí, menos para quienes amamos a Cristo. ¿Dónde estás ahora?

—En la estación del metro Place D’Armes. Precisamente te hablo de un teléfono público del andén. Me acabo de despedir del paralegal, después de mi entrevista con una trabajadora social del Centro Comunitario Jurídico de Montreal…

—¿Todo salió bien?

—Sí, ningún problema… Me autorizaron setenta y dos horas de ayuda legal para llenar unos formularios que debo enviar al Ministerio de Inmigración y Ciudadanía…

—El hermano Johnny Morales es un buen cristiano y hace mucho por nuestra congregación…

—Sí, estoy agradecido por su ayuda y la de ustedes…

—¿Y qué vas a hacer hoy?

—Tengo que ver al Ronco Rentería, porque quiere presentarme a unos huevones y tomarnos unas chelas. Me propuso trabajar en la construcción o en una empacadora de verduras…

—¿Vas a aceptar?

—No lo creo. Me falta el permiso de trabajo y no quiero problemas con Inmigración…

—Es lo más recomendable. Como se lee en Santiago tres: ¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que lo demuestre con su buena conducta, mediante obras hechas con la humildad que le da su sabiduría.

—La próxima semana es posible que Empleo Quebec me envíe mi primer cheque de ayuda social, según me dijo Johnny Morales… Por tratarse del primero, recibiré unos mil doscientos dólares… El miércoles tengo la entrevista con la trabajadora social de Empleo Quebec para orientarme sobre sus programas de capacitación para el trabajo.

—Bendito sea Cristo redentor… Pero si necesitas dinero, te puedo prestar alguito, mientras recibes la ayuda social…

—No es necesario, gracias Lisandra. Si me desocupo antes de la medianoche duermo en tu casa para recoger mis cosas…

—Mejor ven mañana, porque Bob estará en Ottawa cinco días… Quiero invitarte a comer y que conozcas algunos lugares bonitos de Montreal.

—Te tomo la palabra, pero con una condición y sin ánimos de ser un macizo.

—Dila…

—Que me invites una copa de ron Havana y me permitas preparar la cena…

–Desde luego, Venancio… desde luego…

HEMEROTECA: El cine y la musica – Theodor W Adorno

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