LA GOTA SALADA

soledadq20

El Pelón Cañedo le entregó la IPad a su amigo.

—Léelo, fue lo último que recibí de ella… Son  dos relatos. Tal pareciera que intuía su fin.

Renato, con los ojos irritados por el desvelo, no quiso resistirse ante la insistencia de su amigo. Le extrañaba comprobar que los textos no los enviara  Elisa.

 Nunca había ocurrido algo semejante.

Y obedeció.

—0—

21

Relato I:

LA GOTA SALADA

Es una respuesta que duele.

La lluvia ha reblandecido la campera y chorrea hasta desintegrar la nieve.

Difícil olvidar el día: miércoles 1 de marzo.

Y saber que los dos —ella y él—, difícilmente podrán reencontrarse.

Le temen a lo suyo: espejos del pasado.

Y así quieren recordarse.

Amapola decidió huir y enfrentar la tragedia de uno de sus hijos.

Por su parte, Perdomo sigue en lo suyo: ayuda a los escolapios a cruzar la calle.

El  viejo jamás se separa de su chaleco-naranja fosforescente.

Y así evita ser arrollado.

Él ha retornado a su cueva de polvo.

Otea antes de encender el televisor.

Los recuerdos escasean.

Jamás recuperará su fulgor de marine condecorado y de mejor bebedor de licor vietnamita, rượu đế.

Ni siquiera recuperará los rostros de las prostitutas famélicas y risueñas que, por uno o dos dólares o un poco de papas y arroz, le hicieron creer que eran felices montadas en su atlético tórax.

Hanoi quedó atrás.

Ahora observa un trozo cuadrangular de plasma, donde un guerejo de ojos celestes le hace preguntas a los actores y actrices, propiedad de la televisora.

Intenta borrarle la consciencia al televidente.

Lo mismo de siempre.

Perdomo no es la excepción.

Y aquí viene lo bueno.

—¿Cuántos kilómetros medirá la muralla que piensa construir Donald Trump en la frontera México- Estados Unidos?

La pregunta del conductor no agarra desprevenida a la actriz de la telenovela Le Fou est heureux, Edmeé Bacichi.

—Tres mil cien kilómetros…

Los aplausos del público, alquilado es evidente, aparecen en un rápido travelling. Logra pescar bostezando a un tipo esmirriado y pálido. No deja de palmear.

La siguiente pregunta en nada complica a los invitados: el asunto de Trump es asunto de los montrealenses politizados.

—¿Cuánto costará construirlo? —lanza Gautier Cambaceres.

Y señala con la mano derecha a los espectadores.

—Quince o veinte mil millones de dólares —afirma  Karim, el actor barbado que hace de villano en la telenovela Arrêtez-Vous de tuer.

El programa poco sentido tiene para Perdomo. Es un reo más de la prisión virtual.

 Sus preocupaciones varían. Por ejemplo, no faltar en diciembre al crucero del placer en Florida, domesticar en el crucero a los automovilistas y proteger a los alumnos de la escuela primaria de la rue Justine.

 En una habitación del Retiro y desde la laptop Amira Morales intenta diferenciar cada recuerdo.  Eso sí, lejos, muy lejos de Perdomo…

…y la nieve.

VIDEOTECA:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s