EL CHORO

morir-en-montreal-portada30

No lamentaba haber ignorado el choro propatriotero del granjero.

Mis pensamientos eran otros, perversos y lujurientos.

Melania estaba de espaldas en el muro, descalzonada. Llevaba la gorguera rizada al cuello. No tuvo tiempo, por seguridad mutua, de deshacerse de la cofia y los molestos bullones. 

Tal vez era una tontería, pero ese ejercicio mental me alejaba de las tortuosas referencias históricas de Jean-Michel.

—Los nativos canadienses, principalmente los iroqueses, lo primero que hablaron fue el francés, no inglés. ¿Me entiendes, guatemalteco?

—Claro…claro…

—Jacques Cartier en su primer viaje a Quebec, logró subir al galeón a los dos hijos mayores del cacique iroqués, Donnacona, y en año y medio, en Paris, aprendieron nuestra lengua. Después, Domagaya y Taignoagny fueron sus intérpretes en los dos viajes subsiguientes… ¿Me entiendes, guatemalteco?

—Claro… claro…

Con el culotte a las rodillas y el justillo y los greguescos arrumbados en las losas —junto al jubón y los faldones de terciopelo y satín de mi amada—, prácticamente la tenía en vilo, ensartada, y estrujándole las tetas hasta ponerle los pezones como ciruelas frescas.

Lo menos importante era saber que el navegante Cartier y su soberano, Francisco I, parlamentaban en el salón contiguo del castillo.

Melania pujaba de placer y rabia. Yo le profesaba interjecciones groseras, propias de su condición de meretriz real.

Jean-Michel, agarrado al volante y destilando su inseparable hedor a queso gruyere, continuaba con su perorata patriotera.  Yo, ajeno al trayecto de retorno a la isla, empalaba con furia a la amante predilecta de Cartier e hija de un humilde mosquetero del cuarto regimiento de infantería.

—Jacques Cartier fue el primero en conquistar Stadocona, lo que ahora es la ciudad de Quebec, y Hochelaga, la que después otro gran patriota, Paul de Chomedey, bautizaría con el nombre de Montreal. Los iroqueses dominaban todo este territorio, hasta la llegada de los franceses, sus mejores aliados… ¿Me entiendes, guatemalteco?

—Claro… claro…

Llegando busco a la culona madrileña, la de Hochelaga, es el único interés de mi parte.

No la charada histórica del patriota quebequés.

HEMEROTECA: Patria 2 – Paco Ignacio Taibo II

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s