MOLIERE EN CASA

portada en la entrana del castorHay algo sucio en su mirada del pasajero de al lado. Tintinea. Es molesta. Taladra.

El bus lleva su misma carga, desde nuestra partida. Montreal ha quedado atrás.

La llovizna cesó.

No debo preocupar a Lili. Suficientes problemas tiene con mi padre.

—Ya, ya, deja de preguntar…—responde luego de insistir—. En hora y media arribamos…—y me entrega un sándwich de jamón con queso amarillo—. Todo será distinto, te lo prometo. Come, come, hija…

En Sherbrooke nos aguarda Romeo. Trabaja de maestro de inglés en una high school. Su cercanía con mi madre es causa de que ella abandonara a mi padre.

Colbert me comentó que Sherbrooke es una ciudad muy parecida a San Francisco, de donde son sus abuelos. Sus calles parecen los rieles de una montaña rusa. Los lagos son su principal atractivo. Es un lugar húmedo, nuboso y muy frio en la temporada invernal.

Soy hija única. Colbert nunca me ha querido decir la verdad. El más ciego lo sabe. No es mi padre biológico. Mi cara es la prueba principal de lo que afirmo. Soy idéntica a Romeo.

Lili no quiso inscribirme en la High School de Montreal, a quince minutos de nuestro departamento. La decisión fue tomada a espaldas de Colbert.

No quise intervenir. Es un asunto de adultos.

Kent pasó por las mismas. Su actitud es muy diferente a la mia. Es depresivo. En dos ocasiones se hizo cortes en los antebrazos. Su padre ha recurrido a un psicólogo para ayudarlo a superar la ausencia de su madre.

Romeo actuó como Tartufo, un ladino personaje creado por Moliere. Mi padre le permitió vivir una temporada con nosotros. Le confiaba sus problemas conyugales.

Romeo, aprovechó esa debilidad para seducir a Lili y embarazarla.

  En Drama, nuestra maestra puso en escena la obra de Tartufo. Yo representé a Mariana, la hija del burgués Orgón. En el argumento original Tartufo  era un sacerdote.

Madame Belle cambió el oficio y lo convirtió en un vagabundo vivaracho y deshonesto. No quiso tener problemas con la iglesia católica.

Tengo fe que nuestro drama tenga un final parecido al ideado por Moliere en el Tartufo. Sin embargo, el saberme hija biológica de Romeo modifica la sustancia de la historia.

Yo amo a mi padre. Es víctima de un cobarde engaño. O tal vez  no. Lili tiene derecho a buscar su felicidad. Tiene cuarenta y dos años y es atractiva.

El dejar Montreal la obligó a abandonar su trabajo de secretaria en Revenue Quebec.

Mientras consigue un nuevo empleo, dependeremos de la ayuda de Romeo.

Ahí está el meollo del problema.

Y Kent me lo había advertido: Romeo es casado y padre de dos adolescentes.

Lili lo sabe. Aun así está dispuesta a continuar su relación con Romeo.

En un año podré dejar a mis padres y valerme por mi misma. Kent está dispuesto a hacer lo mismo. Ya lo investigamos.

Debemos cumplir los dieciséis años para independizarnos de nuestros padres.

El gobierno nos apoyará económicamente mientras continuemos estudiando.

—¿Quieres una cocacola? —ofrece Lili.

Muevo la cabeza en rechazo. Prefiero beber agua y lo haré al llegar a nuestro destino. Me irrita escuchar a Lili. Su voz es chillona, taladra los oídos..

Pobre de Colbert. Diecisiete años la pasó con Lili y discutiendo. Su baja estatura y obesidad lo convirtieron en un acomplejado.

Romeo, por el contrario, es atlético y culto. Colbert trabaja como operador en una empacadora de productos de limpieza.

—Si te vas, me mato —amenazó Colbert al pedirle Lili el divorcio.

Esto ocurrió anoche, después de cenar. Cuando inició el problema, opté por meterme en mi habitación.

Odio verlos discutir. No les importa que yo esté presente.

Casi no dormí.

Temí que Colbert hiciera alguna tontería. No en su contra, sino que atentara contra la vida de mi madre. Posee un revolver que le vendió Romeo, después tener una pelea con un dealers del barrio.

El tipo intentó seducirme al salir de la High School. Kent lo abordó para comprarle cocaína.

Colbert, desde el automóvil, vio lo que ocurría e intervino. El dealers, un hombretón de origen portugués, golpeó a Colbert. De paso, le advirtió que podría ser asesinado. Nada hizo la policía.

—Epson no responde —me dice Lili.

Epson es el apellido de Romeo. En varias ocasiones ha intentado contactarlo por teléfono.

Prefiero no hablar. Desconozco cual será el desenlace de este embrollo.

En menos de veinte minutos arribaremos a Sherbrooke.

 Una parvada de aves sobrevuela el rio Magog.

Debo ser fuerte y no llorar.

El tipo de al lado, no deja de mirar mis piernas.

HEMEROTECA: tvnot

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