GUANAJUATO: DE AZUL A ROJO…

hablemos cabezalEn el año 2004, en México y el estado de Guanajuato —uno de los 32 que conforman al país— gobernaban dos militantes del Partido Acción Nacional: Vicente Fox Quesada y Juan Carlos Romero Hicks. Los dos, guanajuatenses.

Y a partir de ambos gobiernos, el crimen organizado se asentó en Guanajuato.

Todo empezó con el robo de combustible.

En 91 municipios del país cruzan ductos de Petróleos Mexicanos. De ellos, dieciséis en el estado de Guanajuato: León, Silao, Irapuato, Salamanca, Villagrán, Cortazar, Celaya, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Valle de Santiago, Yuriria, Moroleón, Uriangato, Pueblo Nuevo, Abasolo y Pénjamo.

Los cinco panistas que han gobernado al estado desde el 2004 a febrero de 2020 fueron incapaces de contener la delincuencia.

Y me refiero a Romero Hicks, Juan Manuel Oliva Ramírez, Héctor López Santillana, Miguel Márquez Márquez y Diego Sinuhé Rodríguez Vallejo.

López Santillana solo ejerció seis meses, pero fue funcionario cercano de dos gobernadores: Romero Hicks y Olivas Ramírez.

Por el contrario, grupos paramilitares —organizados en cinco cárteles— se asentaron y actualmente se disputan el control de la entidad.

Y existe una razón incuestionable:

El guanajuatense José Antonio Yépez Ortiz, cabeza visible del Cártel de Santa Rosa de Lima, obtenía —hasta febrero de 2019— 50 millones de pesos diarios por el robo de combustible (huachicoleo).

La capacidad corruptora de Yépez Ortiz alcanzó a alcaldes, jefes policiacos, oficiales del ejército, agentes ministeriales, jueces, legisladores, burócratas de Pemex, autoridades ejidales y comunales, líderes sindicales y de organizaciones de colonos…

Y sobre todo, tiene el apoyo de una importante base social y correligionarios bien pertrechados. Su capacidad financiera y bélica ha quedado demostrada.

Hasta finales de 2018, este grupo paramilitar succionaba mil 852 tomas clandestinas de hidrocarburos.

Y es posible que altos y medianos empresarios laven dinero del huachicoleo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador no ha contado con el apoyo de la dirigencia panista en sus estrategias para combatir la corrupción y violencia.

Rodríguez Vallejo tuvo que ceder.

Sin  embargo, no le interesa presidir las reuniones mañaneras con su equipo de seguridad del estado.

Su argumento: solo es grilla y en esas mesas no se toman las decisiones importantes.

Guanajuato, según información del gabinete de seguridad, tiene el primer lugar, de treinta y dos, en homicidios dolosos.

Durante la semana del 24 al 30 de enero de 2020 se registraron 540 homicidios dolosos en el país. En Guanajuato fueron 114. O sea, el 20 por ciento.

Mientras usted lee este artículo, el millón 567 mil habitantes que radican en los 16 municipios controlados por Yépez Ortiz, enfrenta el asedio de otros cuatro ejércitos paramilitares: Cártel Jalisco Nueva Generación, Unión de León, Fuerzas Especiales Grupo Sombra y Los Caballeros Templarios.

Las policías municipales y estatales aún no han sido depuradas en su totalidad.

Los cinco mil elementos de la Guardia Nacional, asignados en Guanajuato, se han visto superados por los paramilitares. El estado cuenta con 46 municipios.

Periodistas nacionales e internacionales han realizado investigaciones donde se confirma que tras impedirse el robo de combustible por el gobierno federal, la delincuencia organizada se abastece de dinero a través de la extorsión, secuestro, robo de autos y de cajeros de sucursales bancarias y asaltos a camiones repartidores.

Son continuas las balaceras callejeras y ejecuciones.

Y el PAN, como ocurre en las luchas políticas por el poder, culpa de la inseguridad pública al gobierno de López Obrador.

Ninguna responsabilidad asume, después de gobernar al país durante doce años.

Guanajuato es feudo panista. No han logrado erradicar la pobreza e inseguridad.  Por ejemplo, en el municipio de Abasolo, el 67% de su población, estimada en 58 mil 47, es muy pobre.

Lo mismo ocurre en el llamado Corredor Industrial, como León, Irapuato, Salamanca y Celaya, donde la pobreza está entre 37% y 47%.

Y el colmo.

Rodríguez Vallejo fue el secretario Desarrollo Social y Humano del estado de Guanajuato antes de ser designado candidato a gobernador.

HEMEROTECA: PRO2FEB20

BALZAC HONORE DE – La Prima Bela

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