LA CALENTURA DE HERODES

cineAmelia Perret es reiterativa con el tema religioso. Lee y relee la Biblia. Le apasionan los relatos relacionados a las doce principales mujeres aludidas en el mamotreto.

Cada domingo, después de asistir al templo cristiano, me habla por teléfono.

—¿Oraste, Eduardo? —cuestiona.

—Antes de dormir —replico para no discutir.

—Con un Padre nuestro es suficiente…

Corto por lo sano. Después de los sesenta años de edad el temor a la muerte nos obliga a levantar la vista.

Le recuerdo lo de nuestra cena con Guty.

—¿Y ahora cual es la sorpresa? —intenta indagar.

—Encontró en la Gran biblioteca una película de Rita Hayworth…

—Otras vez con sus calenturas de anciano…

—No, no —contengo su retahíla moralizadora—, en esta ocasión representa a un personaje bíblico, precisamente del Nuevo Testamento

—Me imagino, conociéndolo —me responde con ironía—, no dudo que sea Gilda o Sangre y Arena…

—Es Salome

—Te digo… Seguramente habrá alguna escena indecente…

 —No lo creo, el filme es de la década de los cincuenta… Y Guty dijo que te dijera que la consiguió para ti…

—Me imagino lo que quiere mostrarme —repuso—:  Salome en la cama del asesino de Juan el Bautista y con la complacencia de su madre…

Amelia seguramente conocía a detalle esa parte dramática de la historia de Jesús de Nazaret. Tres de los cuatro evangelistas consignaron el crimen: Marcos, Lucas y Mateo.

—Creo que vale la pena confirmarlo —sugerí—. ¿No lo crees, Amelia?

—Ahí estaré… Y espero no equivocarme.

 De acuerdo al Nuevo Testamento, en versión de Cipriano de Valera, Salome fue la directa responsable de la muerte del primo hermano de Jesús.

Juan el bautista cuestionaba, ante sus seguidores, la relación conyugal de Herodes Antipas con su cuñada Herodías.

Y Salome —princesa de Galilea— intuía que su padrastro la deseaba sexualmente.

Durante el cumpleaños del tetrarca, su hijastra lo incita a decapitar al profeta hebreo por llamar prostituta a su madre. La ejecución ocurre en el año 32 de nuestra era.

En torno a este hecho, poetas, novelistas y dramaturgos dieron su propia versión de lo ocurrido.

Y antes de la exhibición de la película, Guty nos propuso debatir sobre Salome. Lo hicimos mientras cenábamos.

Amelia llevó una buena ración de ceviche de camarón para consumirlo con costadas embarradas de mayonesa. Yo aporté el vino blanco y Guty las palomitas.

Amalia reprodujo, Biblia en mano, las tres versiones registradas en el Nuevo Testamento.

De Mateo el evangelista, leyó:

Por aquel mismo tiempo, Herodes, el que gobernaba en Galilea, oyó hablar de Jesús y dijo a los que estaban a su servicio:

—Ése es Juan el Bautista, que ha resucitado. Por eso tiene este poder milagroso.

Es que Herodes había hecho arrestar y encarcelar a Juan. Lo hizo por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipo, pues Juan había dicho a Herodes:

—No debes tenerla como tu mujer.

Herodes, que quería matar a Juan, tenía miedo de la gente, porque todos creían que Juan era un profeta. Pero en el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados, y le gustó tanto a Herodes que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera. Ella entonces, aconsejada por su madre, dijo a Herodes:

—Dame en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

 Esto entristeció al rey Herodes; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, mandó que se la dieran. Ordenó, pues, cortarle la cabeza a Juan en la cárcel; luego la llevaron en un plato y se la dieron a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.

Y la versión de Marcos, el evangelista, poco variaba a la anterior:

Herodías odiaba por eso a Juan, y quería matarlo; pero no podía, porque Herodes le tenía miedo, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Y aunque al oírlo se quedaba sin saber qué hacer, Herodes escuchaba a Juan de buena gana. Pero Herodías vio llegar su oportunidad cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus jefes y comandantes y a las personas importantes de Galilea. La hija de Herodías entró en el lugar del banquete y bailó, y el baile gustó tanto a Herodes y a los que estaban cenando con él, que el rey dijo a la muchacha:

—Pídeme lo que quieras, y te lo daré.

Y le juró una y otra vez que le daría cualquier cosa que pidiera, aunque fuera la mitad del país que él gobernaba. Ella salió, y le preguntó a su madre:

—¿Qué pediré?

Le contestó:

—Pídele la cabeza de Juan el Bautista.

La muchacha entró de prisa donde estaba el rey, y le dijo:

—Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

El rey se puso muy triste; pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, no quiso negarle lo que le pedía.  Así que mandó en seguida a un soldado con la orden de llevarle la cabeza de Juan. Fue el soldado a la cárcel, le cortó la cabeza a Juan  y se la llevó en un plato. Se la dio a la muchacha, y ella se la entregó a su madre.

Finalmente, Amelia reprodujo el testimonio de Lucas:

El rey Herodes oyó hablar de todo lo que sucedía; y no sabía qué pensar, porque unos decían que Juan había resucitado, otros decían que había aparecido el profeta Elías, y otros decían que era alguno de los antiguos profetas, que había resucitado. Pero Herodes dijo:

Yo mismo mandé que le cortaran la cabeza a Juan. ¿Quién será entonces este, de quien oigo contar tantas cosas?

Y Lucas, sobre el mismo hecho, consignó lo siguiente:

El rey Herodes oyó hablar de todo lo que sucedía; y no sabía qué pensar, porque unos decían que Juan había resucitado, otros decían que había aparecido el profeta Elías, y otros decían que era alguno de los antiguos profetas, que había resucitado. Pero Herodes dijo:

—Yo mismo mandé que le cortaran la cabeza a Juan. ¿Quién será entonces este, de quien oigo contar tantas cosas?

Después de escuchar las tres versiones bíblicas nada desiguales, Amelia dijo:

—Como verán,  según los evangelistas esto es lo que ocurrió y Salome no fue ninguna santa…

Yo intervine antes de que Rudy destapara la segunda botella de vino.

—Oscar Wilde escribió una obra de teatro intitulada Salome.  La presentó en 1892, tres años antes de ser enjuiciado por sodomía y terminar en prisión. Según Wilde, Salome estaba enamorada de Juan el bautista y por despecho le pidió su cabeza a Herodes. El bautista había rechazado los acosos sexuales de la princesa hebrea.

  Y abri el libro que llevaba y leí dos textos  alusivos a Salome: uno acosando al profeta y el otro en el instante que ella demanda su cabeza ante Herodes:

SALOMÉ:

—¡Juan!

JUAN:

—¿Quién habla?

SALOMÉ:

—Juan,  ¡estoy  enamorada  de  tu  cuerpo!  Tu  cuerpo  es  blanco  como  los  lirios  de  un  campo  que  el  segador  nunca  ha  segado.  Tu  cuerpo  es  blanco  como  la  nieve que se deposita sobre las montañas, como la nieve que se deposita sobre las montañas  de  Judea  y  que  cae  en  los  valles.  Las  rosas  del  jardín  de  la  reina  de  Arabia  no  son  tan  blancas  como  tu  cuerpo.  Ni  las  rosas  del  jardín  de  la  reina  de  Arabia,  ni  los  pies  del  amanecer  cuando  se  apoyan  en  las  hojas,  ni  el  pecho  de  la  Luna cuando yace sobre el pecho del mar… Nada hay en el mundo tan blanco como tu cuerpo. Déjame tocar tu cuerpo.

JUAN.:

—¡Atrás! ¡Hija de Babilonia! Por la mujer llegó el mal al mundo. No me hables. No quiero escucharte. Sólo escucho la voz del señor Dios.

Y en relación a la demanda de Salomen de decapitar al primo de Jesús, Wilde escribió que después de bailar la danza de los siete velos a su padrastro, ocurrió lo siguiente:

HERODES:

—¡Ah! ¡Maravilloso! ¡Maravilloso! Tú ves que ella ha bailado para mí, tu hija.  Acércate,  Salomé,  acércate,  para  que  pueda  darte  tu  recompensa.  ¡Ah,  pago  bien a las bailarinas! A ti te pagaré realmente. Te daré lo que sea que desees. ¿Qué quieres tú? Habla.

SALOMÉ  (arrodillándose):

—Quiero  que  me  traigan  en  seguida  en  una  bandeja  de  plata…

HERODES  (riendo):

—¿En  una  bandeja  de  plata?  Por  cierto  que  sí,  en  una  bandeja  de plata. Ella es encantadora, ¿verdad? ¿Qué es lo que deseas en una bandeja de plata,  oh  dulce  y  bella  Salomé,  que  eres  más  bella  que  todas  las  hijas  de  Judea?  ¿Qué quieres que te traigan en una bandeja de plata? Dímelo. Sea lo que fuere, te lo darán. Mis tesoros son tuyos. ¿Qué es, Salomé?

SALOMÉ (incorporándose):

—La cabeza de Juan.

Sin embargo, la película de 1953 echaba abajo las dos versiones anteriores.

Guty confesó que por primera vez  vería una película de romanos, porque su fuerte son los westerns.

—Lo hizo por ti, amiga —le dijo a Amelia.

En la película, dirigida por el alemán estadounidense William Dieterle, la Salome con rostro y cuerpo de Rita Hayworth es reivindicada.  El gringo de sangre rusa,  Harry Kleiner, fue el autor del argumento..

Según esta versión, si Salome bailó para  Herodes fue para pedirle que liberara a Juan el bautista.

La princesa estaba enamorada de un centurión romano, Claudio, seguidor esbozado del profeta antiimperialista. Cuando éste intenta liberarlo, un guardia de Herodes lo decapita, por petición de Herodías.

El filme llega a su fin en los momentos que Jesús predica su sermón de la montaña. Y entre la muchedumbre se encuentran Salome y el romano, sin uniforme. Es representado por el actor Stewart Granger.

La versión de Wilde me parece la más sensata al tocar los extremos de la pasión: la de Salome por El bautista y la de Herodes por su hijastra.

Me vi precisado en respaldar los textos leídos por Amelia. Guty tambien lo hizo. Una discusión por asuntos religiosos podrían distanciarnos.

Y por desgracia casi experimento el mismo sinsabor amoroso, aludido por Wilde, de Salome y el rey Herodes.

VIDEOTECA:

HEMEROTECA: Wilde, Oscar – Salome

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s