Categorías
Sin categoría

EL TUERTO ES REY

¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

Chico Marx en la película Héroes de ocasión.

vejestoriasEl mundo tiene rostro. Es un rostro articulado para mirarse y palparse. No es el mundo elíptico que recorremos en los mapamundis o globos terráqueos de utilería.

Es el mundo que enfrentamos día a día y habla, huele, escucha y palpa.

Desde el instante que abandonamos las aguas amnióticas, nos enfrentamos al mundo exterior con rostro, manos, brazos, tórax,  piernas y pies.

Y el primer rostro que creemos reconocer es el de nuestra madre. Sus ojos, tan expresivos por el dolor, transmiten seguridad y tranquilidad. No necesita hablar para inyectarnos confort.

 Tanto se ha dicho de los ojos que, al crecer, vivimos atados a ellos. Los otros adminículos del rostro solo sirven para alimentarnos —sea de oxígeno, agua y proteínas— o provocarnos placer.

La pandemia nos borró parte del rostro y dejó solo ojos.

Lo reflexiono mientras recorro la calle Saint Zotique. Dos mujeres aguardan el arribo del autobús. Una, la fornida y espaldona, es de ojos azul-cielo y su acompañante, delgada y largucha, azul-cobalto. No tienen boca y nariz, como yo.

 François Legault, en esta ocasión, también perdió medio rostro. Solo su voz trasciende. Grazna como un cuervo por culpa de la estática.

Martes 19 de mayo y 51 quebequés han muerto en menos de veinticuatro horas por el Covid 19. Otros 570 fueron infectados.

Intento no abstraerme al escuchar la radio del teléfono celular. El autobús va semivacío. Los pocos pasajeros también tienen el rostro mutilado.

—Hasta el momento —agrega un acompañante de Legault (posiblemente su director de salud)— el balance de fallecimientos por el Covid 19 llega a los tres mil 647 e infectados, 44 mil 147. En los hospitales hay suficientes camas disponibles. Solo mil 774 enfermos están internados y de ellos, 180 reciben cuidados intensivos.

Los ojos —minúsculos planetas ajenos al mío—  gravitan sobre los asientos. Pocos siguen las líneas impresas de los libros. Otros, en su mayoría, han desaparecido. Se han ocultado bajo la carnosidad de los párpados. Los azules predominan: minas ambulantes de zafiros, lapislázuli y turquesas. Escasean las esmeraldas, coralinas, ónix, malaquitas…

Proust proponía poseer nuevos ojos para redescubrir a la naturaleza; Bob Marley simplemente sugería reabrirlos para desde dentro hurgar los alcances del capricho y en Proverbios se adelanta que terminarán consumidos por el sufrimiento y envejecerán ante el exceso de rencor de nuestros adversarios.

Estoy condenado a estar ciego. No escuché la advertencia del profeta Zacarías y abandoné mi rebaño.

¡Ay del pastor inútil que abandona el rebaño! —clamó ante los babilonios—. ¡Caiga la espada sobre su brazo y sobre su ojo derecho! Su brazo se secará por completo y su ojo derecho totalmente se oscurecerá.

El glaucoma me aleja del presente. El humor acuoso reventará en cualquier momento. Terminarán secándose las retinas, iris, corneas, omatidios, cristalinos, nervios oculares, máculas…

Y de suceder, mis neuronas quedarán en la orfandad. Dejaré de registrar las imágenes gravitantes del mundo. El mundo de mis padres e hijos…

El mundo que reinventé en soledad…

Hago un gran esfuerzo para contener un estornudo.

Mis ojos serán arrojados al basurero de la tierra, donde yacen los ojos de Homero, Edipo, Sansón, Milton, Borges, Pérez Galdós, Braille, Balaguer y Jean-Baptiste, el vecino del departamento 21.

Sin darme cuenta, los recuerdos transduccionan en cascadas.

Y los otros ojos, los de enfrente, que se encuentran entre una frente negra y el cubrebocas, es posible que teman ser contaminados.

VIDEOTECA:

Por Everardo Monroy

Periodista y escritor, originario de Huayacocotla, Veracruz, México. Es fundador del periódico Uno mas uno y laboró como reportero en los diarios El Diario de Chihuahua y Ciudad Juárez, El Universal, Diario de Nogales, El Sol de Acapulco, El Sol de Chilpancingo, El Diario de Morelos, La Opinión de Torreón, La República en Chiapas y de las revistas Proceso y Día Siete. Es autor de los libros Ansia de Poder, Nostalgia del Poder, El Difícil Camino del Poder, Tepoztlán: Cuadrónomo Extraterrestre, La Ira del Tepozteco, El Quinto Día del Séptimo mes, Complot Chihuahua: Matar al Gobernador, y Fusilados. Actualmente radica en Toronto, Canadá.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s