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PANDEMOARIOS

RUECA

pandemoarioVida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Burbuja ajena

de polvo seco

sangre  de avena

y ombligo hueco.

 

Pelota jaspe,

dios de lo incierto

que el odio raspe

cualquier entuerto.

 

Coro mundano

miedo furioso

va de la mano

muy amoroso.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Cuerpo deshecho,

mente vivaz,

cometa- lecho,

noche fugaz.

 

Cantera negra,

oro blasfemo,

sucia bisagra

de amor supremo.

 

Urde perplejo

trampa bizarra

y en cada espejo

nuestra gabarra.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Barro  divino,

soplo viviente,

gota de vino

albo simiente.

 

Grajo perene

rasga el silencio;

la cena viene

coca y ascencio.

 

Falo invisible,

arca rosada,

sal digerible

yerba chupada.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Gozo indeleble

teta blanqueada

y en cada reble

rabia marcada.

 

Brazo acunado,

tiara olvidada,

sueño robado,

luz de alborada.

 

Corrido ajeno

en la pantalla,

mientras el seno

su boca talla.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Danza machicha,

pista endiablada,

la dama ficha

de madrugada.

 

Tras el barbijo

llora la maja

y el dócil hijo

carga su caja.

 

Borrosa escena

desde  el zurrón

y en la alacena

roe un ratón.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Orión barroco

invade el baño

y el pobre loco

orina el paño.

 

Obrero mozo

sin la careta;

nada amistoso

voz de opereta.

 

La madre gime,

el padre ausente

y la redime

el hombre -cliente.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Durante meses

cuentan historias

los feligreses

y las escorias.

 

Noches enteras

 en las banquetas:

sombras señeras

en mil piruetas.

 

La vida sigue

junto a la muerte

y se coligue

débil y fuerte.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

 

Raro prostíbulo

nace en la casa,

tambien un patíbulo

de monta y caza.

 

Pandemia ingrata

sin ser modestia

tu sabia mata

salvó a la bestia.

 

Nos recordaste

nuestra miseria

y sacrificaste

alma y materia.

 

Vida dolida

oda y encierro

no habrá partida,

es simple entierro.

HEMEROTECA: PRO26JUI20

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PANDEMOARIOS

EL HOMBRE NUEVO

pandemoarioOrdenador,

alma del pillo,

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

La rebeldía

al rico marca

y al pobre expía

de su matraca.

 

El sindicato

tendrá su fuero

y el pinche gato

poco dinero.

 

La sana empresa

con liderazgo

dura calesa

sin mecenazgo.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

El hombre nuevo

tras la pandemia

será longevo

por la hipotermia.

 

El socialismo

aun se explaya

y el narcisismo,

punta de playa.

 

El empresario

del nuevo mundo

más prestatario

menos fecundo.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

Es el dinero

su religión

y el báculo del clero

su perdición.

 

Es el consumo

norma o decreto

y el insumo

de un mal libreto.

 

Compras o vendes,

esa es la esencia

y si lo entiendes,

menos violencia.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

La mercancía

se masifica

y la alcancía

no cuantifica.

 

Los capitales

dan bienestar,

si los mortales

logran gastar.

 

Son un portento,

alcohol y ocio

y el alimento

un buen negocio.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

Ayuda al cliente

que lo merece;

un aliciente

que te enriquece.

 

Vende barato,

no te avoraces;

y en el boato

pierdes dos ases.

 

Es la prudencia,

oro molido

y la clemencia

tiempo perdido.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

El individuo

ya predomina

por ser asiduo

de la morfina.

 

Sueña despierto

no ser hormiga,

sino un liberto,

audaz auriga.

 

El inframundo

es su delicia;

lo nauseabundo

la gran albricia.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

Los videojuegos

sacan la furia

de los borregos

con estranguria.

 

Pero no importa,

cada mañana

te reconforta

tu mente insana.

 

Historias ciertas

del capital;

raras compuertas

del bien y el mal.

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

Una protesta

bajo palabra

es dura testa

de brava cabra.

 

Futuras marchas

serán virtuales;

las cucarachas

tus sinodales.

 

Y algunas locas

de mente estrecha

con cubrebocas

prenden la mecha.

 

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

 

Lo digital

gana terreno

y un comercial,

no tiene freno.

 

Si Marx viviera

en nuestra era

seguro fuera

rehén de acera.

 

Un estribillo

va al subconsciente

y voz de un grillo

se hace presente:

 

Ordenador,

alma del pillo

mete al deudor

en mi bolsillo.

HEMEROTECA: PRO19JUI20

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PANDEMOARIOS

DIME UNA COSA

pandemoarioDime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Porque el destierro,

según se apremia,

es un entierro

de la pandemia.

 

Ningún mundano

busca la muerte;

y el inhumano

no se divierte.

 

Mirar la esfera

por la ventana

parte la acera

con su katana.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Rasga la noche,

perfuma el aire:

es el reproche

por un desaire.

 

La calle sola,

un fresno cruje

y el viento asola

ruge que ruge.

 

La gente muda

mira hacia arriba;

nadie la escuda,

es una amiba.

 

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Ojo de fresa,

errante estrella,

lleva a mi mesa

miel de grosella.

 

Aleja el odio

de la alacena

y usa de podio

mi panza llena.

 

Echa a la cama

algo que nutra,

cualquier retama

del Kamasutra.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Repta una sombra

por el alero;

y a nadie asombra,

es el barquero.

 

En el remonte

al otro fuero

el buen Caronte

no es justiciero.

 

Recorre el barrio

de la miseria:

y cual corsario

va hacia Cimeria.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Un mercenario

en estos tiempos

es el sudario

de los lamentos.

 

Redes sociales

a solitarios

y vicios sexuales

en los armarios.

 

Los oratorios

de almas necias:

masturbatorios

de las iglesias.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

El loco sufre;

la mano espera

y arroja azufre

desde la acera.

 

Nadie se apiada

de la pobreza,

maldita triada

que roba y besa.

 

Ni una moneda

rueda en sus manos;

oscura veda

de los cristianos.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

El viejo sigue

tras la ventana;

anhela un ligue.

La espera es vana.

 

Catrina y bella

llega a la casa,

y deja su huella

cuando lo abraza.

 

Estatua eterna

en la memoria:

muerte que inverna

entre la escoria.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

4 de julio,

según recuerdo,

triste tertulio

del hombre cuerdo.

 

La plebe llora

por tanta muerte;

y en cada aurora,

la flora invierte.

 

Sangre podrida,

leche cortada,

saliva herida,

pus chamuscada.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

 

Luna de trueno

de la pandemia,

¿matas lo ameno

bajo tu venia?

 

Extraños cuentos

de tinta negra…

Faltan acentos,

los desintegra.

 

La luna expira,

pero descubre

que el niño mira

su hermosa ubre.

 

Dime una cosa

Luna de trueno

¿La tierra goza

nuestro veneno?

HEMEROTECA: PRO12JUI20

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PANDEMOARIOS

EL LÍDER

pandemoarioLa lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

El líder lanza:

¡Abracadabra!

Y da esperanza

con la palabra.

 

Usa corbata,

traje de marca,

mientras acata

o se desmarca.

 

Y como germen

esparce el habla;

los listos duermen

su  miedo entabla.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

Para vencer

con un mensaje,

es prometer

cualquier brebaje.

 

Los leucocitos,

o glóbulos blancos,

crecen bonitos

con falsos sancos.

 

Cada partido

pinta su raya;

un voto urgido

y la morralla.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

Con la saliva

del estadista

se arma la amiba

procomunista.

 

No solo es pícaro

cuando ha robado,

sino un Ícaro

mi diputado.

 

Tiene la argucia

del virus ciego:

cualquier minucia

infla su ego.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

Roba a dos manos

sueños, dinero

y sus paisanos

mueren primero.

 

En su ruleta

ponen la lengua

y es una veta

que nunca mengua.

 

Tienen diamantes,

oro en Rodesia

y sus amantes

sufren de amnesia.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

Y las vacunas

por si te integras

a las comunas

solo aguas negras.

 

Es el dinero

quien garantiza

el ser primero,

no corras prisa.

 

Si estas jodido

el Covid daña

al aguerrido

de tu calaña.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

En tu distrito,

el diputado

dice contrito

que te ha salvado.

 

Levanta el dedo,

frunce la frente

y se echa un pedo

el indecente.

 

El virus huye

por el momento;

el gas que fluye

es un portento.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

El chisme cunde

por las praderas:

La plaga se hunde

con perroderas.

 

Dichos burlescos

del diputado:

Benditos cuescos

los he salvado.

 

Por cada viva

que lanza el pueblo

llueve saliva,

certero reblo.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

Los autobuses

en su carrera

abonan cruces

a nuestra era.

 

Mi diputado

con alopecia

nos ha dejado.

¡Huyó a Venecia!

 

Hizo millones

con la vacuna

de mejillones

y mucha tuna.

 

La lengua brilla

en cada duelo

y un virus trilla

el desconsuelo.

 

HEMEROTECA: PRO5JUI20

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PANDEMOARIOS

RULETA RUSA

pandemoarioDe piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

En bata blanca

y cubrebocas

la historia arranca

o te sofocas.

 

Los dos pulmones

limpian la sangre

y hay virus-drones

con un palangre.

 

Pescan viejitos

los muy canallas

para sus ritos

por antiguallas.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

Los héroes vagan

en su rutina:

mean y cagan;

casa y cantina.

 

En consultorios

y hospitales

hacen jolgorios

como mortales.

 

Llega diciembre

y el Covid oculto

arma la urdiembre

del insepulto.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

Nadie lo espera

en nuestra casa;

la raza entera

es una masa.

 

Juntos protestan

rien apretados;

cines se atestan

centrifugados.

 

Bares piadosos

curan sus penas

y el vino acuoso

corre en sus venas.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

El héroe en bata

aun descansa.

La vida es grata,

todo le alcanza.

 

Si es casado

y tiene hijos

está asolado

por los alijos.

 

Laboratorios

hacen su agosto,

los consultorios

pagan el mosto.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

El virus vaga

en cielo raso

y en esa saga

arma el parnaso.

 

Es invisible

el muy canalla;

Será imposible

ponerle valla.

 

Mira del cielo

Conglomerados.

Afina el vuelo,

habrá cazados.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

Y entonces llega

la fiebre extraña

un sol trasiega

piel y entraña.

 

La alarma cunde

por la presencia

de algo que funde

aire y conciencia.

 

Y la tragedia

a nuestro hogar.

Un mal asedia

al vagabundear.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

Covid se llama

el enemigo

y se derrama

como un ortigo.

 

Los héroes arman

cuartos de guerra;

jamás se alarman.

Nadie se aterra.

 

Miles de ancianos

son infectados

y los gusanos,

sacrificados.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

Así es el fin:

trusa de acero;

un calcetín

con hilo y cuero.

 

La tela negra

plastificada

se desintegra

en su morada.

 

Cada forense

tira los dados

y el horno vence:

son inmolados.

 

De piel moriega

y en caperuza

la muerte juega

ruleta rusa.

 

HEMEROTECA: pro28ju20

 

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PANDEMOARIOS

NUESTRA FAMILIA

pandemoarioEl individuo real sólo es un accidente, un vaso terrestre de la crítica crítica que se revela en él como la sustancia eterna.

Engels y Marx/La sagrada familia

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

Nadie aguadaba

bello milagro

con la llegada

de aquel deflagro.

 

Ya los infantes

no terrenales

viajan errantes

por ser virtuales.

 

Todo cambió

con la pandemia

reverberó

la hipoglucemia.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

Humor de perros

por el encierro;

hombres-cencerros

pulen su fierro.

 

Y las mujeres,

damas de acero,

dejan quehaceres,

pulen su agujero.

 

La cama arde,

el hielo es seco;

ya no hay alarde,

retumba el eco.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

Los niños juegan

en cielo ajeno

y cuando alegan

se escapa el trueno.

 

Zeus protesta,

Hera reclama,

suena la orquesta

desde la cama.

 

Los héroes hablan

tras la pantalla

ambos se endiablan

en la batalla.

 

Y de repente

Como en vigilia

Se hizo presente

Nuestra familia.

 

De marzo a julio

Marvel asigna

por el peculio.

falsa consigna

 

Adiós bohemia.

Adieu el baile.

su día le apremia

al padre fraile.

 

Y por la noche

sobre el desvelo

habrá derroche

de toro en celo.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

La reina exige

verdura fresca

y el rey se aflige

está en su bresca.

 

El lecho real,

vino de cava,

es un corral,

de sexo y lava.

 

La hija clama

su Burger King.

Maldito drama

no tiene fin.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

La casa olvida

su santo don,

ya no es guarida

sino prisión.

 

Y los amigos,

seres virtuales,

corren postigos,

sueltan sus males.

 

Los voyeristas

mas descarados;

falsos artistas,

venden pecados.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

Un clan severo

deja su casa,

parte de cero,

y vuelve a la caza.

 

La madre astuta

otrora honrada

ya es prostituta

en su morada.

 

El hombre serio,

padre ejemplar,

sin monasterio

volvió a engañar.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

 

Los hijos sanos

en sus cabales

son marihuanos,

monos virtuales.

 

La vida sigue

tras la pandemia;

regresa el ligue

y la academia.

 

El ser infiel

vuelca sonrisas,

lisonja y hiel

con las sumisas.

 

Y de repente

como en vigilia

se hizo presente

nuestra familia.

HEMEROTECA: pro21juin20

 

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PANDEMOARIOS

NUEVA NORMALIDAD

pandemoario

…el Tiempo es únicamente una especie de Espacio.

HG Wells

 

 

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Cava el pasado,

achata el rostro

y has cosechado

pus y calostro.

Irrealidad.

Hedor de paria.

Rivalidad.

La compra es diaria.

Despoja al pobre,

echa a tu madre;

mar no salubre

y el sol que ladre.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Lanza mentiras,

quema verdades

y en esas piras

habrá desmadres.

Rasga en el viento

la soledad

y borra el mal tiempo:

tu mocedad.

Polvo de viejo,

arruga impar;

son el trebejo

para jugar.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

No seas como ellos

pepenadores de la piedad:

falsos plebeyos

sin voluntad.

En el espejo

naces de nuevo;

limpia lo añejo

cara de huevo.

Normalidad,

tras la pandemia

no hay novedad

sino leucemia.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Duermo en tu cama

sueño contigo

y como un Lama

oro y maldigo.

Ahora encierro

bajo el dintel

dientes de perro

y virus sin piel.

Hey, vuelve pronto

cual moribundo:

el pobre tonto,

infiel e inmundo.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Hay una cesta

bajo el regazo

y la floresta

huele a sargazo.

Pienso en la noche

que me besaste:

labios de broche

y voz del desastre.

Loma salvaje

por cada lado;

bebe el brebaje

lácteo sagrado.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Y la pandemia

arroja el ancla;

el miedo apremia,

la sombra es blanca.

Bendita suerte

abrió la puerta

entra la muerte

y sigues inerte.

He estado solo

por largos meses

y en cada alveolo

te reguarneces.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

La edad te pudre,

cesa el engaño.

Sobre el capudre

un ermitaño.

Y en nuestra tumba

ningún cadáver;

la mosca zumba

Molesto scraber.

Las mismas caras,

los mismos locos

venden sus taras

y estafilococos.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Larga la espera.

Tierra mojada.

Nadie se esmera

de madrugada.

Entre el calor

larva catracha,

ave, roedor

y cucaracha.

Y en la penumbra

sal encantada:

lodo que alumbra

la arena helada.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Sueña despierto,

habla dormido:

es el injerto

del tiempo ido.

Jamás despiertas.

Montreal se empaña,

calles desiertas,

polvo y araña.

Vendrá la aurora.

Un viento suave

barre la eslora

y gira la llave.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

Nadie lo sabe

si he de volver

serás una ave

al renacer.

Ya la devoran

hongos voraces.

Los piojos oran:

ruidos mordaces.

Huyen los muertos

¡Estamos vivos!

Y medios tuertos

vamos esquivos.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

No habrá retorno

al nuevo mundo.

Después del horno

lo nauseabundo.

Rueda que rueda

la brasa eterna

y en su mirada

la vida es tierna.

Rueda que rueda

un triste ojo:

borla de seda

para el rastrojo.

Nube de pelos

cuerpo anudado

sombra de velos

Salmo parchado.

HEMEROTECA: pro14juin20